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¿Qué debería saber sobre fusión vertebral lumbar?

La mayor parte de los dolores en la parte baja de la espalda pueden manejarse eficazmente con una variedad de intervenciones muy útiles. La terapia física, la pérdida de peso, el abandono del tabaquismo, el tratamiento quiropráctico, las inyecciones de esteroides y la tracción son sólo algunos ejemplos de tratamientos convencionales que pueden mejorar el dolor de espalda.

En circunstancias especiales en las que estos tratamientos fallan, un médico puede analizar con usted la posibilidad de lograr el mejor resultado a largo plazo a través de una fusión lumbar. Hay varios aspectos importantes que deben entenderse acerca de la cirugía de fusión lumbar.

  • ¿En qué circunstancias se podría recomendar una fusión?
  • ¿En qué forma mejora realmente el dolor?
  • ¿Cómo realiza un cirujano una fusión lumbar?

Causas del dolor de espalda y de las piernas
A fin de entender por qué la fusión puede funcionar, uno debe entender los posibles mecanismos del dolor de espalda y de piernas. Un médico puede recomendar una fusión lumbar en aquellas circunstancias en las que se supone que la causa principal del dolor de espalda radica en un disco gravemente degenerado entre dos vértebras o en un "deslizamiento" de los huesos vertebrales (lo que recibe el nombre de "espondilolistesis"). El deslizamiento de los huesos da como resultado una desalineación de la columna y un posible atrapamiento de los nervios vertebrales. Existen otras circunstancias en las cuales una fusión puede ser el mejor tratamiento para el dolor de espalda y de piernas. Al referirse a cuáles son los discos involucrados, un médico hablará en jerga médica de los "niveles involucrados". Una fusión de un nivel, une o fusiona las dos vértebras a cada lado del disco afectado. Una fusión de dos niveles, une o fusiona tres vértebras con los dos discos involucrados. Una fusión es un verdadero puente de hueso sólido creado por medio de la cirugía que une a los huesos entre sí para mantener la alineación y brindar estabilidad y fuerza. Se cree que el dolor se origina en los niveles de la columna donde los huesos se desplazan o en los que los discos o las articulaciones se dañan y producen dolor. Esto puede deberse a la irritación de las terminaciones nerviosas alrededor del disco, en los huesos o en las articulaciones mismas o debido a que los nervios de la espina quedan verdaderamente atrapados en esa región. Al eliminar el movimiento en el nivel dañado, se puede calmar el dolor. Un puente sólido de hueso elimina el movimiento que tendría lugar normalmente en el espacio del disco y en las articulaciones de la columna.

Puede recomendarse una fusión lumbar para diagnósticos tales como hernia recurrente de disco, espondilolistesis, escoliosis o curvatura de la columna vertebral, degeneración severa del disco o para una lesión traumática de la columna tal como una fractura. Todas esas condiciones diferentes pueden causar dolor de espalda y piernas.

Aspectos del procedimiento quirúrgico. Una fusión lumbar puede lograrse de varias maneras y a través de diferentes abordajes a la columna. Lo que esto significa para el paciente es que se hará una incisión en su pared abdominal, su costado, su trasero, o una combinación de estos abordajes. "Anterior" significa desde la parte delantera y "posterior" significa desde la parte trasera. El cirujano estudiará sus radiografías y determinará qué abordaje requiere usted (en circunstancias menos frecuentes puede requerir ambos). Aunque tal vez conozca gente que haya tenido una fusión, tenga en cuenta que son muchas las opciones posibles y que su cirujano elegirá el método y la técnica mejor confeccionados para su columna.

También decidirá si sería beneficioso el uso de tornillos de titanio. Por lo general, se los coloca a través del hueso "pedículo" de la columna y, de ese modo, permiten la tracción de las partes traseras, medias y frontales de sus huesos vertebrales. Estos tornillos se adhieren a una varilla o placa que sigue la forma de su columna vertebral. Este tipo de "instrumentación" espinal brinda inmediata fuerza a su columna durante el proceso de la fusión ósea.

En otros casos, se puede usar una "jaula" de titanio o un cilindro para huesos que se atornilla en el espacio del disco. Esto se llama fusión entre cuerpos porque se realiza entre los "cuerpos" de las vértebras y se la hace a través del espacio del disco afectado. Puede hacerse desde la parte delantera (anterior) o desde la parte trasera (posterior). Un abordaje a través del abdomen (anterior) puede realizarse en forma "laparoscópica" mediante pequeñas incisiones o "abierta" a través de una sola incisión. Su cirujano puede analizar con usted las ventajas y desventajas de ambas técnicas, así como también lo que ha funcionado mejor según su propia experiencia. Por lo general, estas "jaulas" o cilindros de metal o de hueso están rellenas de injertos óseos tomados de su pelvis (íleon) o del coxis (procesos espinosos y hueso laminar). El injerto óseo sirve como fuente a las células óseas para ayudarlas a iniciar el proceso de fusión en el sitio de cirugía. En algunos casos, las jaulas pueden usarse junto con tornillos pediculares. Otras técnicas incluyen la colocación de médula espinal o "injerto" a lo largo de los lados de la columna (con o sin tornillos). Este tipo de fusión lumbar "posterolateral" es otra forma eficaz de fusionar un nivel de la columna lumbar. El lugar de donde se sacó el material del injerto óseo en su pelvis (íleon) puede continuar doliendo durante semanas o meses después de la cirugía, pero mejora en la mayoría de los pacientes.

Cirugía: riesgos y recuperación
Los riesgos de la cirugía de fusión lumbar son similares a los de otras operaciones de la columna vertebral y deben analizarse bien con el cirujano.

Después de la operación, es probable que se le pida que use un aparato de plástico o una faja de tela durante cierto tiempo (semanas o meses). Algunos cirujanos no utilizan en absoluto los aparatos y lo que su cirujano recomiende se basará probablemente en lo que haya descubierto que es más exitoso durante su ejercicio profesional.

El proceso de curación de una fusión puede llevar muchos meses o más de un año para completarse. Por estas razones es importante darse cuenta antes de la operación que los resultados positivos van a tardar en concretarse y que se necesitará paciencia después de la operación. Una fusión no es una solución rápida; por el contrario, es un compromiso entre paciente y cirujano para un proceso largo que mejorará el dolor de espalda y de piernas. Las curas totales o del 100 % son infrecuentes. Para ser realistas, los pacientes pueden esperar una mejora espectacular y duradera en el dolor de su espalda y sus piernas. Aunque muchos pacientes se preocupan por el hecho de que una fusión lumbar les quite la posibilidad de inclinarse y girar, la mayoría recupera finalmente la capacidad de inclinarse en todas direcciones. Esta movilidad puede permitir un regreso al trabajo y a disfrutar de muchas actividades de recreación. Los índices de éxito en la fusión lumbar pueden ser menores en pacientes que fuman o que tienen sobrepeso, diabetes u otras enfermedades significativas, y en aquellos que tienen osteoporosis o han recibido tratamientos con radiación que incluyeron la parte baja de la espalda. Una buena nutrición y el aumento lento de la actividad (tal como se lo recomiende su médico) en el período de recuperación pueden ayudar a lograr el éxito.

En el futuro, el reemplazo de la articulación o del disco lumbar puede ser una respuesta al dolor debilitante de la espalda y de las piernas que se asocia con los problemas de la columna lumbar. Las técnicas quirúrgicas actuales permiten una variedad de abordajes de los problemas del área lumbar de la columna y son un medio cada vez más seguro y eficaz para lograr la fusión ósea. El objetivo: mejorar el dolor de espalda y de piernas.

Ejercicio recomendado
El beneficio del ejercicio para la parte baja de su espalda depende de tres principios claves. Primero, usted debe lograr un estado aeróbico satisfactorio. En segundo lugar, debería enfocar parte de sus ejercicios en los grupos de músculos que sostienen su espalda. Tercero: debe evitar ejercicios que ejerzan demasiada presión sobre su espalda.

El ejercicio aeróbico ideal incluye a los grupos de músculos grandes de su cuerpo (brazos y piernas) en forma suave y cíclica. Algunos de los ejercicios recomendados son nadar, caminar rápidamente, andar en bicicleta y usar una máquina de esquí o un ejercitador elíptico. Debería alcanzar la frecuencia cardíaca apropiada durante 30 minutos, por lo menos, tres veces por semana. Por supuesto, debe consultar con su médico de cabecera y revisar el programa aeróbico antes de comenzar. El profesional podrá fijar el objetivo apropiado para su frecuencia cardíaca durante el ejercicio aeróbico. Es siempre óptimo encarar sus metas aeróbicas en forma lenta, especialmente si no ha hecho gimnasia últimamente. Parte de su ejercitación debería estirar y fortalecer los músculos de la parte baja de su espalda, el abdomen, la pelvis y los muslos. La flexibilidad en estas áreas disminuirá en gran parte la posibilidad de mayores lesiones a su espalda. Al fortalecer estos grupos musculares, mejora la distribución del peso del cuerpo y la postura, dando como resultado menor tensión en la parte baja de la espalda. Es mejor realizar estos ejercicios y la rutina aeróbica después de un buen "precalentamiento". Solicite instrucciones al personal de su gimnasio o al terapeuta físico para realizar ejercicios específicos de estiramiento y fortalecimiento para esas áreas.

Si bien no es posible exagerar los méritos de una buena preparación, el tipo equivocado de ejercicios puede, en realidad, empeorar el problema de su zona lumbar. No son aconsejables las actividades que ejercen excesiva tensión sobre la espalda, tal como levantar objetos pesados, agacharse y trepar. Además, los ejercicios de alto impacto tales como correr, saltar y hacer aeróbicos con "step" pueden agravar los problemas de la parte baja de la espalda. Para caminar use zapatos bien acolchados con buenos soportes para el arco y trabaje sobre una cinta andadora o pista de las que se utilizan para atletismo. El ciclismo en una bicicleta fija reclinada puede aliviar la tensión en la espalda.

Con la ayuda de su médico, el terapeuta físico y el personal de su gimnasio, usted puede lograr el estado físico apropiado. ¡El dolor en la parte baja de su espalda puede disminuir y su expectativa de vida puede aumentar!

Updated on: 12/10/09

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